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Milan, 1° de Enero de 2010
María Santísma Madre de Dios
Ave Maria
MOVIMIENTO SACERDOTAL MARIANO
A los Responsables Nacionales y Regionales del M.S.M.:
Queridísimos,
Estoy cerca de ustedes con mi afecto de hermano y con mi oración, en el inicio
de este año especial, para que podamos vivirlo en espíritu de agradecimiento y
de gozo.
La razón de nuestro gozo es que el Santo Padre Benedicto XVI ha proclamado este
año como el Año Sacerdotal. Por eso es nuestro año, el año en el cual el
Movimiento Sacerdotal Mariano tendrá un nuevo y significativo relieve en la vida
de la Iglesia, para la renovación interior de los sacerdotes.
Este es el motivo por el cual el Papa lo ha proclamado.
“He pensado en convocar oficialmente un 'Año Sacerdotal’ en ocasión del 150
aniversario del dies natalis de Juan Maria Vianney, el Santo Patrono de todos
los párrocos del mundo. Tal año quiere contribuir a promover el compromiso de
renovación interior de todos los sacerdotes.” (carta a los sacerdotes de
Benedicto XVI en el Año Sacerdotal)
Ésta es también la razón por la cual la Virgen pide a los sacerdotes de
consagrarse a su Corazón Inmaculado. El Corazón Inmaculado de María es para
todos los sacerdotes el lugar de su transformación interior y de santidad
sacerdotal.
“Denme todo con gran amor y Yo transformaré todo en el horno ardiente de
purísimo amor de mi Corazón Inmaculado. Yo misma los transformaré en copias
iguales a mi Hijo Jesús. Es Jesús que yo quiero hacer revivir en los sacerdotes
a mi consagrados.” (A los Sacerdotes, hijos predilectos de la Santísima Virgen,
8 de junio de 1974)
En el 2009 he podido participar de los Cenáculos Regionales en estas once
naciones: Estados Unidos (U.S.A.), Brasil, Bolivia, Perú, Paraguay, Uruguay,
Argentina, Chile, Italia, Eslovenia y Corea del Sur.
He ido a tres Continentes: América, Europa y Asia. He visitado 65 ciudades, con
37 vuelos en avión y he presidido 95 Cenáculos, en los cuales han participado 2
Cardenales, 56 Obispos, 1.350 Sacerdotes y 400.000 Fieles.
A los Ejercicios Espirituales que se han tenido en Collevalenza, bajo la forma
de un contínuo Cenáculo, han participado un Cardenal, 20 Arzobispos y Obispos y
330 Sacerdotes de los cinco continentes.
Confío a la Voluntad del Señor y al designio del Corazón Inmaculado de María la
ejecución del programa de los Cenáculos que he preparado para este año.
1. EJERCICIOS ESPIRITUALES
En Collevalenza, desde el 27 de junio al 3 de julio, en el Santuario del Amor
Misericordioso, se tendrán los Ejercicios Espirituales para los Obispos y
Sacerdotes del M.S.M. de Europa, América, Africa, Asia y Oceanía.
Les comunico:
a) Habrá lugar para todos en la misma Casa. Son admitidos pocos fieles y sólo
quienes tienen responsabilidad en el M.S.M.
b) Invito a los Sacerdotes a llevar las intenciones libres de las S. Misas, para
ofrecer una ayuda fraternal a los que se encuentran en dificultad para los
gastos.
c) Para todas las informaciones y las respectivas inscripciones dirigirse, como
siempre, a:
P. Florio Quercia S.J.
via Carlos Marx, 1
Centro San Francesco de Jerónimo
74023- Grottaglie (TA)
Fax (0039) 099 5635710
Cel. (0039) 333 6322248
Email: querciaflorio@tiscali.it
2. CENACULOS REGIONALES EN EL EXTERIOR
Este año cumplo 80 años. Razones de prudencia humana me sugieren alivianar mucho
el intenso programa de los Cenáculos. Pero, hasta que la Mama Celestial me de
salud y fuerza, pienso que es mi deber continuar la ardua misión de conducir a
la consagración a su Corazón Inmaculado obispos, sacerdotes, religiosos y fieles.
En efecto estos son los tiempos en los cuales la Santísima Trinidad muestra la
potencia del Corazón Inmaculado de María, para que el mismo sea glorificado por
la Iglesia y por la humanidad.
Así me propongo ir desde el 16 de enero al 24 marzo a Brasil, Bolivia, Perù,
Uruguay, Argentina y Chile; el 26 de junio a Eslovenia; el 7 y el 8 de
septiembre a Suiza Alemana; desde el 9 al 20 de septiembre en Alemania; desde el
21 de septiembre al 1° de octubre en Francia; desde el 2 al 11 de octubre a
España; desde el 12 hasta el 28 de octubre a Portugal.
Confío a los Responsables Nacionales la tarea de dejarme algunas pausas para
descansar a lo largo de este cansador viaje.
3. CENACULOS REGIONALES EN ITALIA
a) 16 de abril en FERRARA, Emilia Romagna
b) 20 de abril en FLORENCIA, Toscana
c) 22 de abril en COLLEVALENZA, Umbria
d) 26 de abril en SAN GABRIEL, Abruzzo
e) 28 de abril en ROMA, Lazio
f) 29 de abril en POMPEYA, Campania
g) 4 de mayo en SAN GIOVANNI ROTONDO, Puglia
h) 13 de mayo en CARAVAGGIO, Lombardia
i) 17 de mayo en PADUA, Veneto
j) 19 de mayo en SAN VITO, Friuli-Venezia Giulia
k) 21 de mayo en GENOVA, Liguria
l) 10 de junio en LORETO, Marche
4. EL SACERDOTE EN LA “CARTA A LOS SACERDOTES” DE BENEDICTO XVI Y EN LOS
MENSAJES DEL LIBRO “A LOS SACERDOTES, HIJOS PREDILECTOS DE LA SANTISIMA VIRGEN”
(Nota: Cuando se cita la Carta a los Sacerdotes del Papa se indica sólo: Carta;
Cuando se reportan los mensajes del Libro se indica sólo la fecha)
a) El Sacerdote es ministro del amor
“ ‘El Sacerdocio es el amor del Corazón de Jesús’, solía decir el Santo Cura de
Ars. Esta tocante expresión nos permite ante todo evocar, con ternura y
reconocimiento, el inmenso don que constituyen los sacerdotes no sólo para la
Iglesia, sino también para la misma humanidad. Pienso en todos los Presbíteros
que ofrecen a los fieles cristianos y al mundo entero la humilde y cotidiana
propuesta de las palabras y de los gestos de Cristo, buscando adherirse a Él con
los pensamientos, la voluntad, los sentimientos y el estilo de toda la propia
existencia.” (Carta)
El sacerdote es para todos el don del amor de Jesús.
“Jesús es el Amor Misericordioso porque quiere atraer a todos al interior del
horno ardiente de su divino Amor. Dejaos atraer por Él. No resistaís a sus
llamadas. Caminad conmigo por la vía de su divino Amor. Hijos predilectos,
experimentad también vosotros la dulce experiencia del amor a Jesús.”
(1° de octubre de 1997)
b) El Sacerdote es ministro del dolor
“Pero la expresión utilizada por el Santo Cura evoca también la herida del
Corazón de Cristo y la corona de espinas que lo envuelve. El pensamiento va,
consiguientemente, hacia las innumerables situaciones de sufrimiento en las
cuales muchos sacerdotes están inmersos, sea porque son partícipes de la
experiencia humana del dolor en sus múltiples manifestaciones, sea porque no son
comprendidos por los mismos destinatarios de sus ministerios: como no recordar a
los muchos sacerdotes ofendidos en su dignidad, obstaculizados en su misión, y a
veces también perseguidos hasta el supremo testimonio de la sangre.” (Carta)
Un sacerdote, llamado por María a hacerse pequeño y humilde de corazón, es
también llamado a sufrir siempre más. El momento del sufrimiento es precioso y
debe ser acogido con mansedumbre y confianza por cada uno de nosotros.
“Con el sufrimiento os configuráis a Jesús crucificado y esta interior
crucifixión se realiza cada día y en cada momento de vuestra jornada sacerdotal
(…) Es sobre todo con vuestro sufrimiento sacerdotal, como se pueden engendrar
las almas a la vida de gracia y a la salvación.” (5 de marzo de 1983)
c) El Sacerdote es ministro de la divina misericordia
“La multitud creciente de los penitentes lo retenía en el confesionario hasta 16
horas al día. El Santo Cura decía: ‘No es el pecador que regresa a Dios para
pedirle perdón, más bien es el mismo Dios que corre detrás del pecador y lo hace
regresar hacia Él.’ ” (Carta)
“Los sacerdotes no deberían nunca resignarse a ver sus confesionarios desiertos,
ni limitarse a constatar la falta de afecto de los fieles respecto a este
sacramento. Todos nosotros sacerdotes deberíamos sentir que nos interesan
personalmente aquellas palabras que él ponía en la boca de Cristo: ‘Encargaré a
mis ministros de anunciar a los pecadores que estoy siempre dispuesto a
recibirlos, que mi misericordia es infinita.’ ” (Carta)
“Los que venían a su confesionario, atraídos por una íntima y humilde necesidad
del perdón de Dios, encontraban en él el coraje de sumergirse en el torrente de
la divina misericordia, que arrastra todo con su ímpetu. Y si alguien era
agobiado por el pensamiento de su propia debilidad e inconstancia, temeroso de
su futura recaída, el Cura le revelaba el secreto de Dios, con una expresión de
tocante belleza: ‘El buen Dios sabe todo. Todavía antes que ustedes se confiesen,
sabe ya que ustedes pecarán más y todavía los perdona. Como es grande el amor de
nuestro Dios que llega incluso a olvidar voluntariamente lo que vendrá, con la
finalidad de perdonarnos!’ ” (Carta)
“Del Santo Cura de Ars nosotros los sacerdotes podemos aprender a tener una
inagotable confianza en el sacramento de la Penitencia, que nos empuja a ponerlo
de nuevo en el centro de nuestras preocupaciones pastorales.” (Carta)
“Combatan el pecado como vuestro mal más grande; estén siempre disponibles para
el Sacramento de la Reconciliación, que hoy está tan descuidado; den la Gracia
de Dios a las almas oscurecidas por el mal.” (22 de marzo de 1995)
d) El Sacerdote es ministro de la Eucaristía
“Desde su ejemplo los fieles aprenderán a rezar, poniéndose con gusto frente al
Tabernáculo para una visita a Jesús Eucaristía. Explicaba a ellos el Cura: ‘Se
sabe que Jesús está allá, en el santo Tabernáculo: abramos nuestro corazón;
alegrémonos de su santa presencia. Es esta la mejor oración’ ”
(Carta)
“Y exhortaba: ‘Vengan a la comunión, hermanos míos, vengan a Jesús. Vengan a
vivir de Él para poder vivir con Él. Es verdad que no son dignos, pero lo
necesitan.’ ” (Carta)
“Esta educación de los fieles a la presencia eucarística y a la comunión
adquiría una eficacia particularísima cuando los fieles lo veían celebrar el
Santo Sacrificio de la Misa. Quien asistía decía que ‘no era posible encontrar
una figura que mejor representara la adoración. Contemplaba la Hostia
amorosamente.’ Estaba convencido que de la Misa dependía todo el fervor de la
vida de un cura. ‘La causa de la dejadez de un sacerdote es que no pone atención
a la Misa.’ ” (Carta)
“Id delante del Tabernáculo para establecer con Jesús una relación de vida
simple y cotidiana (…) Expresad vuestro amor a Jesús; repetídselo con frecuencia:
‘Jesús tú eres nuestro amor; Jesús tú eres nuestro único gran amigo; Jesús
nosotros te amamos; Jesús nosotros estamos enamorados de ti.’
Vuestra oración Sacerdotal debe convertirse toda en oración eucarística. Pido
que se vuelvan a hacer, por doquier, las horas santas de adoración ante Jesús
expuesto en el Santísimo Sacramento. Deseo que aumente el homenaje de amor hacia
la Eucaristía, y que se haga manifiesto, incluso a través de signos sensibles,
pero tan indicativos de vuestra piedad. Rodead a Jesús Eucarístico de luces y
flores; envolvedlo en delicada atención, acercaos a Él con gestos profundos de
genuflexión y de adoración. Si supieseis cómo os ama Jesús Eucarístico, cómo una
pequeña muestra de vuestro amor le llena de gozo y de consuelo. Jesús perdona
muchos sacrilegios y olvida una infinidad de ingratitudes, ante una gota de puro
amor sacerdotal, que se deposite en el cáliz de su Corazón Eucarístico.” (21 de
agosto de 1987)
e) El Sacerdote es profeta de la Esperanza
En estos tiempos una tarea particular del sacerdote es la de manifestar a todos
el significado completo del misterio pascual de Cristo, que nosotros profesamos
durante cada santa Misa: “Anunciamos tu muerte Señor, proclamamos tu
resurrección, en la espera de tu llegada” y que el sacerdote pide en la oración
antes de la Comunión: “en la espera que se cumpla la beata esperanza y que
llegue nuestro salvador Jesús Cristo.”
(Ordinario de la Santa Misa)
La fe florece en la caridad y madura en la esperanza, es decir en la seguridad
del regreso de Jesús en la gloria, que dará finalmente cumplimiento al misterio
de su muerte y de su resurrección.
Nosotros debemos esperarlo con alegría, en la oración que debe volverse habitual
en estos últimos tiempos: “Ven, Señor Jesús”; y debemos preparar nuestros
corazones y las almas de todos para recibir a Jesús cuando regresará en la
gloria para traer al mundo su Reino de santidad, de amor, de justicia, de paz y
hará nuevas todas las cosas.
Por esto el sacerdote es llamado hoy a dar el anuncio también de una nueva
primavera para la Iglesia.
“Me complace dirigir a los sacerdotes, en este Año dedicado a ellos, una
particular invitación a saber acoger la nueva primavera, que el Espíritu está
suscitando en nuestros días en la Iglesia, no de último a través de los
Movimientos eclesiales y las nuevas Comunidades. ‘El Espíritu es multiforme en
sus dones (…) Él sopla donde quiere. Lo hace de modo inesperado, en lugares
inesperados y en formas nunca antes imaginadas.’ ” (Carta)
Es interesante observar que el Papa usa la misma palabra primavera, que se
encuentra en el último mensaje de nuestro libro.
“Ha llegado el momento de salir de vuestro ocultamiento para ir a iluminar la
tierra. Mostraos a todos como hijos míos porque Yo estoy siempre con vosotros.
Sea la fe la luz que os ilumine en estos días de oscuridad, y que os consuma
solamente el celo por el honor y la gloria de mi Hijo Jesús.
Combatid hijos de la Luz, porque la hora de mi batalla ha llegado ya. En el más
crudo invierno vosotros sois los brotes que se abren de mi Corazón Inmaculado y
que Yo deposito sobre las ramas de la Iglesia, para deciros que está a punto de
alcanzar su más bella primavera.” (31 de diciembre de 1997)
Deseo terminar esta mi Circular con la misma palabras con las cuales el Papa
Benedicto XVI termina su Carta a los Sacerdotes.
“Confío este Año Sacerdotal a la Virgen Santísima, pidiéndole que suscite en el
alma de cada sacerdote un empuje generoso de aquellos ideales de total entrega a
Cristo y a la Iglesia que inspiraron el pensamiento y la acción del Santo Cura
de Ars (….) A pesar del mal que está presente en el mundo, suena siempre actual
la palabra de Cristo a sus Apóstoles en el Cenáculo. ‘En el mundo tendrán
tribulaciones, pero tengan valor: yo he vencido el mundo.’ (Jn. 16,33) La fe en
el Maestro divino nos da la fuerza para mirar con confianza al futuro. Queridos
sacerdotes, Cristo cuenta con ustedes. Con el ejemplo del Santo Cura de Ars,
déjense conquistar por Él y serán también ustedes, en el mundo de hoy,
mensajeros de esperanza, de reconciliación y de paz.” (Carta)
Confío a ustedes que son los Responsables, la tarea de hacer conocer esta mi
carta a los que pertenecen al Movimiento Sacerdotal Mariano, con el fin de que
sea leída y bien meditada por ellos, mientras envió a todos un afectuoso saludo,
con mi bendición sacerdotal.
Espero una respuesta, en la cual me comuniquen sus noticias.
En el Corazón Inmaculado de María,
su pequeño hermano
don Stefano Gobbi
Traducción oficial en español del
Centro Nacional del MSM en Bolivia