Return to Letter
Titles
Ave Maria
Milan, 1° de Enero de 2008
María Santísma Madre de Dios
MOVIMIENTO SACERDOTAL MARIANO
A los Responsables Nacionales y Regionales del M.S.M.:
Queridísimos,
Al inicio del año nuevo estoy espiritualmente cerca de ustedes, con mi augurio
de paz y de santidad; les pido contemplar, con los ojos de Maria, a nuestra
amadísima y santa Madre Iglesia, Cuerpo místico de Jesús.
El estado de laceración interna y de profundo sufrimiento, en el cual ella se
encuentra, hiere profundamente nuestro corazón de hijos.
“Señor, a menudo tu Iglesia nos parece una barca que está por hundirse, una
barca que hace agua por todas partes. El vestido y el rostro tan sucio de tu
Iglesia nos espantan. Pero somos nosotros mismos quienes los ensucian.”
(Card. Ratzinger, ahora Benedicto XVI°,
9a Estación del Vía Crucis, 25 marzo 2005)
A nosotros del Movimiento Sacerdotal Mariano, como los pequeños niños de María y
como los Apóstoles de los últimos tiempos, nos han confiado la tarea de volver a
traer a la Iglesia a su más grande esplendor, viviendo el segundo compromiso que
caracteriza a nuestro Movimiento: aquel de la unidad al Papa y a los Obispos
unidos a Él.
En el 2007 he podido participar de Cenáculos Regionales en estas diez Naciones:
Brasil, Bolivia, Perú, Colombia, Argentina, Italia con Cerdeña y Sicilia,
Eslovenia, Austria, Alemania y Suiza alemana.
He visitado 50 ciudades, con 36 vuelos aéreos y he presidido 95 Cenáculos, en
los cuales han tomado parte 45 obispos, 1500 sacerdotes y 400.000 fieles.
A los Ejercicios Espirituales, que se han tenido en Collevalenza, bajo la forma
de un continuo Cenáculo, han tomado parte 1 Cardenal, 20 Arzobispos y Obispos y
alrededor de 300 Sacerdotes de los cinco continentes.
Casi todos los Responsables Regionales de Italia han estado enfermos de graves y
dolorosas enfermedades. Les acompaño con el afecto y la oración, en llevar con
ustedes esta Cruz dolorosa y pido a la Virgen que, con su ternura maternal, nos
ayude a decir nuestro sí al Querer del Padre Celestial.
Les comunico que ha sido introducida la Causa de Beatificación del padre
Nazzareno Lanciotti, responsable del M.S.M. en Brasil y asesinado en Jauru (MT),
por eso desde ahora puede ser llamado “Siervo de Dios”.
Confío a la Voluntad del Señor y al designio del Corazón Inmaculado de María la
ejecución del programa de Cenáculos que he preparado para este año.
1. EJERCICIOS ESPIRITUALES
En Collevalenza, del 22 al 28 de Junio, al lado del Santuario del Amor
Misericordioso, se tendrán los Ejercicios Espirituales para Obispos y Sacerdotes
del M.S.M. de Europa, América, África, Asia y Oceanía.
Les comunico:
a) Se realizará para todos en la misma Casa. Son admitidos pocos fieles y sólo
aquéllos que tienen responsabilidad en el M.S.M.
b) Invito a los Sacerdotes a llevar las intenciones libres de S. Misas, para
ofrecer una ayuda fraterna a quien se encuentra en dificultad para los gastos.
c) Para toda la información y las relativas inscripciones dirigirse, como
siempre, a:
P. Florio Quercia S.J.
Via Carlo Marx, 1
Centro San Francesco de Geronimo
74023 - Grottaglie (TA)
Fax (0039) 099 5635710
Telefonino (0039) 333 6322248
Email: querciaflorio@tiscali.it
2. CENÁCULOS REGIONALES EN EL EXTERIOR
El peso de la edad y mi no buena condición de salud me impiden de someterme a
programas de Cenáculos demasiado pesados. De todas maneras me propongo ir, del
10 de enero al 15 de marzo, a Brasil, Bolivia, Perú, Paraguay, Argentina y
Chile; el 21 de junio a Eslovenia, del 10 de septiembre al 10 de octubre, en
estas naciones de África: República Democrática de Congo, Benin y Rwanda.
3. CENÁCULOS REGIONALES EN ITALIA
a) el 3 de abril en BOLONIA, Emilia Romagna;
b) el 8 de abril en FLORENCIA, Toscana;
c) el 10 de abril en COLLEVALENZA, Umbria;
d) el 15 de abril en SAN GABRIEL, Abbruzzo;
e) el 17 de abril en ROMA, Lazio;
f) el 18 de abril en NAPOLES, Campania;
g) el 23 de abril en LATIANO (BR), Puglia;
h) el 2 de mayo en GÉNOVA, Liguria
i) el 8 de mayo en TURIN, Piemonte
j) el 13 de mayo en CARAVAGGIO, Lombardia;
k) el 20 de mayo en SAN VITO, Friuli Ven- Giulia
l) el 22 de mayo en PADUA, Veneto;
m) el 12 de junio en LORETO, Marche.
4. EL SEGUNDO COMPROMISO DEL M.S.M.:
LA UNIDAD AL PAPA
“El Papa, Obispo de Roma y sucesor de San Pedro, es el perpetuo y visible
principio y fundamento de la unidad de la Iglesia. Es el vicario de Cristo,
cabeza del colegio de los Obispo y Pastores de toda la Iglesia, sobre la cual
tiene, por divina institución, potestad plena, suprema, inmediata y universal.”
(Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, n. 182)
En el libro del M.S.M. A los Sacerdotes, Hijos predilectos de la Virgen viene
indicado como debe ser la experiencia de nuestra unidad al Santo Padre Benedicto
XVI°.
a) Unidos al Papa en la Fe
“Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia y las puertas del
infierno no prevalecerán contra ella.” (Mt. 16,18)
“Simón, Satanás los ha buscado para sacudirlos como el grano; pero yo he orado
por ti para que no te falte la fe, y cuando te hayas vuelto a Mí, ayuda a tus
hermanos a permanecer firmes.” (Lc. 22,31)
El carisma de Pedro, que se viene transmitido al Papa (ministerio petrino), y
sobre todo aquello de confirmar en la fe a toda la Iglesia, Pastores y rebaño a
ellos confíados.
En estos tiempos, en que vienen enseñando y difundiendo tantos errores que
alejan a muchos de la fe, y se añade la hora de la gran apostasía predicha en la
Divina Escritura, nosotros debemos estar unidos al Papa y seguir su iluminado
Magisterio, si queremos permanecer siempre en la verdadera fe.
“Hoy, mientras la oscuridad desciende sobre todas las cosas y el error se
propaga cada vez más en la Iglesia, debéis orientar a todos a la fuente de la
que Jesús hace brotar sus palabras de verdad: el Evangelio confiado a la Iglesia
Jerárquica, es decir, al Papa y a los Obispos a Él unidos (…) Cuánto hiere y
aflige a mi Corazón de Madre de la Iglesia el escándalo, aún de los Obispos, que
no obedecen al Vicario del Hijo y arrastran un gran número de mis pobres hijos
sobre el camino del error. Por eso hoy, debéis proclamar a todos con vuestra
palabra, que Jesús sólo a Pedro ha constituido fundamento de su Iglesia y
custodio infalible de la verdad.” (A los Sacerdotes, Hijos predilectos de la
Virgen, 7 de Agosto de 1976)
b) Unidos al Papa en el amor
“Jesús por tercera vez le preguntó: ‘Simón, hijo de Juan ¿me amas?’ Pedro triste
porque le había preguntado por tercera vez si lo quería, le contestó: ‘Señor, tú
lo sabes todo: Tú sabes que te amo.’ Jesús le dijo: ‘Cuida de mis ovejas.’ ” (Jn.
21,17)
Es bello detenerse en este episodio, porque nos hace penetrar en el misterio del
amor misericordioso de Jesús. A la tercera negación de Pedro por debilidad,
Jesús le pregunta una triple profesión de amor. Jesús quiere hacer comprender
que la tarea que confía a Pedro y a sus Sucesores es sobre todo el ser Pastores
y esto se puede ejercitar sólo como servicio de amor.
En nuestro tiempo cómo ha disminuido el amor filial al Papa, tanto de sacerdotes
y fieles!
“En estos momentos tan dolorosos para la Iglesia, el Papa se encuentra solo,
viviendo como mi hijo Jesús en el huerto de Getsemaní, sus horas de agonía y de
abandono. Son éstos para Él, momentos de angustia profunda (…) Los Sacerdotes de
mi Movimiento deben ser los amigos, los consoladores, los defensores del Papa.
Los Amigos porque llenarán su soledad con mucho amor y con mucha oración (…)
Los Consoladores porque aliviarán su abandono y su sufrimiento (…)
Los Defensores porque serán siempre fieles a El y combatirán contra todos ellos
que lo contestan y lo calumnian.”
(30 de Octubre de 1973)
c) Unidos al Papa en la oración
“Así que Pedro estaba en la cárcel, bien vigilado, pero los de la Iglesia
seguían orando a Dios por él con mucho fervor.”
(Hechos 12,5)
Tarea de nuestros sacerdotes y fieles del M.S.M. es sobretodo aquélla de estar
unidos al Papa Benedicto XVI° con nuestra incesante oración. Por esto, en cada
Cenáculo regional o familiar, al terminar el santo Rosario, nos recogemos en una
oración especial por el Papa y confiamos a los Ángeles Guardianes la tarea de
protegerlo, de modo que pueda sentir todo el consuelo y nuestra ayuda.
“Oren por el Papa. ¡Qué grande es su sufrimiento! A menudo está como aplastado
bajo el peso de una Cruz que se ha hecho tan pesada. La humanidad corre sobre el
camino de la violencia y del odio, de las luchas fraticidas y de la guerra, a
pesar de su angustiado grito que hace llegar a todos para invocar la paz.
Oren por el Papa. Cómo hace sangrar su corazón la división que se arraiga en la
Iglesia, la pérdida de la fe que se hace más vasta, los errores que son
enseñados y difundidos, a pesar de la valentía y la fuerza con las que confirma
a todos en la fidelidad a Cristo y a su Evangelio.
Oren por el Papa. Él está viviendo la hora de Getsemaní y del Calvario, de la
crucifixión y de su inmolación.”
(13 de Mayo de 1995)
En el acto de consagración al Corazón Inmaculado de María, por los sacerdotes y
fieles del M.S.M., nosotros decimos: “Bajo tu materna protección, queremos ser
los apóstoles de esta, hoy tan necesaria, unidad de oración y de amor al Papa,
sobre el cual invocamos de Ti una especial protección.”
d) Unidos al Papa en la obediencia
“Te daré las llaves del Reino de los Cielos, lo que tú ates aquí en la tierra,
también quedará atado en el cielo, y lo que tú desates aquí en la tierra,
también quedará desatado en el cielo.” (Mt. 16,19)
Se le otorga a Pedro la “potestad de las llaves”, es por esto que gobierna como
Pastor supremo de toda la Iglesia. A esta potestad de gobierno dada a Pedro y a
sus Sucesores, debe corresponder de parte de toda la Iglesia el deber de
obedecer. La vía de la obediencia y de la humildad es aquella trazada por la
Virgen para hacer salir a la Iglesia de la profunda crisis en que se encuentra.
“Cuánto Cristo sufre en su misma Iglesia (…) Cuánta suciedad hay en la Iglesia,
y verdaderamente también entre aquéllos que, en el sacerdocio, deberían
pertenecerle completamente a Él. Cuánta soberbia, cuánta autosuficiencia! Cuán
poco respetamos el sacramento de la reconciliación, en el cual Él nos es espera,
para levantarnos de nuestras caídas. Todo esto está presente en su pasión. La
traición de los discípulos, la recepción indigna de su Cuerpo y de su Sangre es
ciertamente el más grande dolor del Redentor, aquello que le traspasa el corazón.”
(Card. Ratzinger, ahora Benedicto XVI°,
9ª Estación del Vía Crucis, 25 de Marzo de 2005)
Si Satanás ha seducido a la Iglesia con la soberbia, la Virgen quiere salvarla
con la humildad.
Para esto debemos vivir con empeño nuestra unidad al Papa, con la perfecta
obediencia a todas sus disposiciones.
“Debéis sostener al Papa con la oración, con vuestro amor y fidelidad. Le debéis
seguir, poniendo en práctica, a la perfección, todo lo que Él disponga para el
bien de la Iglesia. En este punto dad buen ejemplo a todos.”
(17 de Octubre de 1978)
Sobre todo debemos obedecer a las normas emanadas de él para regular la sacra y
divina Liturgia en la Iglesia. Por lo tanto invito a los sacerdotes del M.S.M. a
conformarse en todo y cuanto ha sido establecido en el documento Redemptionis
Sacramentum y en el motu propio Summorum Pontificum. Pido particularmente que no
se participe a las Celebraciones sin ponerse los hábitos litúrgicos, o siguiendo
ritos y prédicas eucarísticas arbitrarias.
En conformidad a cuanto es indicado por la Iglesia, invito a todos los
sacerdotes del M.S.M. a ponerse siempre el hábito eclesiástico: clergyman o
vestido telar para los sacerdotes seculares; el hábito propio para los
religiosos.
Así, con el buen ejemplo, damos nuestra pobre y humilde contribución, para que
pueda reflorecer la virtud de la obediencia en toda la Iglesia.
e) Una invocación afligida
Nos encontramos frente a una situación de la Iglesia un poco dramática, que el
Santo Padre Benedicto XVI la describe así:
“Señor, el vestido y el rostro sucio de tu Iglesia nos espantan. Pero somos
nosotros mismos quienes los ensucian! Somos nosotros mismos quienes te
traicionamos cada vez, después de todas nuestras grandes palabras, nuestros
grandes gestos. Ten piedad de tu Iglesia: también al interior de ella. Adán cae
siempre de nuevo. Con nuestra caída te arrastramos a tierra, y Satanás se ríe,
porque espera que no lograrás más levantarte de aquella caída; espera que Tú,
habiendo sido arrastrado en la caída de tu Iglesia, permanezcas por tierra
desconsolado.”
(Card. Ratzinger, ahora Benedicto XVI°,
9ª Estación del Vía Crucis, 25 de Marzo de 2005)
Con el corazón herido de un hijo de frente a la Virgen, postrada de un
sufrimiento indecible al ver la Iglesia así interiormente dividida, amenazada de
un cisma que podría ser entre los más disimulados y peligrosos de aquellos que
ha conocido en su historia, me postro de rodillas y les presento mi afligida
invocación.
- Mis amadísimos padres Obispos, estén siempre unidos y obedientes al Papa.
Lo pido para que no sea pisoteada la Sangre que Jesús ha vertido por nosotros y
para que nuestra amada y santa Madre Iglesia no sea arrastrada por ustedes a
tierra. Sean Pastores humildes y fieles.
- Mis queridísimos hermanos Sacerdotes, estén siempre más unidos a sus Obispos.
Ámenlos, confórtenlos, obedézcanlos. Que los Obispos sean hoy el amor sincero y
fiel de sus sacerdotes y sean así ayudados a llevar su Cruz, que es demasiado
pesada.
- Mis numerosos fieles del Movimiento Mariano, golpeados y turbados en la grande
tribulación que estamos viviendo, estén siempre unidos y obedientes a sus
Sacerdotes.
Ámenlos, ayúdenlos, confórtenlos. Cuando alguno de ellos caiga, Uds. no lo
juzguen y no lo condenen. Ayúdenlo con vuestro amor, vuestra oración, vuestro
buen ejemplo.
No demos nunca más ocasión a Satanás de reírse porque, viendo Jesús arrastrado a
tierra de su misma Iglesia, es seguro que no podrá más levantarse de esta caída.
Pero Jesús se ha levantado porque ha resucitado, y levantará también su Iglesia.
“Jesús Eucarístico dará a toda su Iglesia la fuerza de una completa renovación,
que la llevará a ser pobre, evangélica, casta, despojada de todos los apoyos en
que confía, santa, bella, sin mancha ni arruga, a imitación de vuestra Madre
Celestial.” (8 de Agosto de 1986)
Queridos, de todas maneras estoy por cumplir mis 78 años de edad. No se por
cuanto tiempo el Señor Jesús me dejará todavía sobre esta tierra, también si yo
deseo ardientemente de unirme a Él.
Pero hasta que tenga vida no me cansaré jamás de repetirles: “Todos ustedes, que
pertenecen al Movimiento Sacerdotal Mariano, sean humildes, sean pequeños, sean
obedientes, sean fieles al Papa y a la Iglesia a él unida, sean los Apóstoles de
María en este último tiempo.”
Por esto termino mi carta con cuanto he escrito atrás de la fotografía del Papa
Benedicto XVI°, en la vigésima sexta edición italiana del libro, A Los
Sacerdotes, hijos predilectos de la Virgen.
“Hoy el que no está con el Papa no logrará permanecer en la Verdad. Las
seducciones del Maligno se han vuelto tan insidiosas y peligrosas, que consiguen
engañar a quien sea. Pueden caer también los buenos. Pueden caer también los
maestros y sabios. Pueden caer los Sacerdotes y hasta los Obispos. No caerán
jamás aquéllos que estén siempre con el Papa. Es por esto que quiero hacer de
ustedes un ejército ordenado, atento, obediente y dócil aún a los deseos de este
mi primer Hijo predilecto, del Vicario de mi Hijo Jesús.”
(7 de Agosto de 1976)
Confío a ustedes, que son los Responsables, la tarea de hacer conocer esta carta
a los que pertenecen al Movimiento Sacerdotal Mariano, para que sea leída y bien
meditada, mientras ofrezco a todos mi afectuoso saludo, con mi sacerdotal
bendición.
Espero una respuesta, que me comunique vuestras noticias.
En el Corazón Inmaculado de María,
su pequeño hermano
don Stefano Gobbi
Traducción oficial en español del
Centro Nacional del MSM en Bolivia