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MOVIMIENTO SACERDOTAL MARIANO
Ave María Milano, 1° de enero de 2003
Año del Rosario
A LOS RESPONSABLES NACIONALES Y
REGIONALES DEL M.S.M.
Queridísimos,
Doy a todos mi
afectuoso voto de paz, de confianza y de consuelo, en estos tiempos dolorosos de
la gran prueba, que llegó para la Iglesia y para toda la humanidad.
Por este
motivo el Santo Padre Juan Pablo II proclamó el 2003, Año del Rosario.
“Al inicio de un milenio que se ha abierto con las horrorosas
escenas del atentado del 11 de septiembre de 2001 y que ve cada día en muchas
partes del mundo nuevos episodios de sangre y violencia, promover el Rosario
significa sumirse en la contemplación del misterio de Aquél que ‘es nuestra
paz’…” (Rosarium V.M.,6).
“Las
dificultades que presenta el panorama mundial en este comienzo del nuevo Milenio
nos inducen a pensar que sólo una intervención de lo Alto, capaz de orientar los
corazones de quienes viven situaciones conflictivas y de quienes dirigen los
destinos de las Naciones, puede hacer esperar en un futuro menos oscuro. El
Rosario es una oración orientada por su naturaleza hacia la paz…”
(Rosarium V.M.,40)
“La
Iglesia ha visto siempre en esta oración una particular eficacia, confiando las
causas más difíciles a su recitación comunitaria y a su práctica constante.
En momentos en los que la cristiandad misma estaba amenazada, se atribuyó a
la fuerza de esta oración la liberación del peligro y la Virgen del Rosario
fue considerada como propiciadora de la salvación.”
(Rosarium V.M.,39).
“Deseo que a lo largo del año se proponga y valore de manera
particular esta oración en las diversas comunidades cristianas. Proclamo, por
tanto, el año que va de este octubre a octubre de 2003 Año del Rosario.”
(Rosarium V.M.,3)
Esta fuerte invitación del Papa, debe ser acogida de manera
muy particular, por los sacerdotes y fieles del Movimiento Sacerdotal Mariano.
+ + +
En el 2002 pude participar en los Cenáculos Regionales en
Brasil, Italia, Francia, Eslovenia, Austria, Alemania, y Portugal. Visité 77
ciudades, con 56 vuelos aéreos, presidí 107 Cenáculos, en los cuales
participaron 35 Obispos, 1700 sacerdotes e 550.000 fieles.
En los Ejercicios Espirituales, realizados en Collevalenza,
en forma de Cenáculo continuo, participaron 15 Arzobispos y Obispos, y cerca
de 300 Sacerdotes provenientes de los cinco continentes.
Durante el pasado año, el M.S.M. fue particularmente probado,
debido a los grandes sufrimientos morales o físicos que golpearon a muchos de
sus miembros. Por eso estuve muy cerca de ustedes, llevando juntos el peso de la
Cruz, ayudando así a la acción de Nuestra Señora que está purificando esta su
Obra, para que en los días de la gran prueba, ésta pueda convertirse en una
señal extraordinaria de su presencia y consuelo materno.
Confío a la Voluntad del Señor y al designio del Corazón
Inmaculado de María el desarrollo del programa de los Cenáculos que preparé para
este año.
1) EJERCICIOS ESPIRITUALES
En Collevalenza, del 29 de junio al 5 de julio,
en el Santuario del Amor Misericordioso, se realizarán los Ejercicios
Espirituales para Obispos y Sacerdotes del M.S.M. de Europa, América, África,
Asia y Oceanía.
Les comunico:
a)
Habrá lugar para todos en la misma casa. Son admitidos pocos fieles y
sólo quien tiene responsabilidad en el M.S.M.;
b)
Invito a los Sacerdotes a llevar intenciones libres de la Santa Misa,
para ofrecer una ayuda fraterna a quien se encuentre en dificultad para pagar
los gastos;
c)
Para todas las informaciones y para las inscripciones, dirigirse como
siempre, con el:
P. FLORIO
QUERCIA S.J.
Via Guerrazzi, 14
40125 BOLOGNA
Tel/Fax: (0039) 051 233489
E-mail: da12496@iperbole.bologna.it
2) CENÁCULOS REGIONALES EN EL EXTERIOR
Sintiendo que ha aumentado mucho el peso del cansancio, por
la edad y por mi precaria condición de salud, me confío totalmente a los brazos
de la Madre Celestial para el desarrollo del programa que preparé para el
exterior.
Del 15 de enero al 3 de abril iré a Brasil, Argentina,
Bolivia, Uruguay y Paraguay; el 28 de junio a Eslovenia. Si la
situación me lo permite, desde septiembre a diciembre tengo la intención de ir a
Canadá, Estados Unidos de América, México y a El
Salvador.
3) CENÁCULOS REGIONALES EN ITALIA
Roma-23
de abril; Pompei-25 de abril; Lecce-29 de abril;
S.
Gabriele-2 de mayo;
Collevalenza-6 de Mayo;
Firenze-8
de mayo; Caravaggio-13 de mayo;
Torino-15
de mayo; Genoa-20 de mayo; Bologna-22 de mayo;
S. Vito-27
de mayo; Padua-29 de mayo; Loreto-12 de junio
4) AÑO DEL ROSARIO: AÑO DEL CENÁCULO
En este año del Rosario invito a todos a difundir por todas
partes los Cenáculos del Movimiento Sacerdotal Mariano, porque en ellos siempre
se reza el Santo Rosario, se renueva el Acto de Consagración al Corazón
Inmaculado de María y se siente el consuelo de su protección materna en el
tiempo de la gran prueba.
“…ha llegado el momento de acudir todos al seguro refugio de
mi Corazón Inmaculado. No perdáis el valor. Sed fuertes en la esperanza y en la
confianza. (…)
Cuanto mas entréis en el tiempo de la gran prueba, tanto mas
experimentaréis, de manera extraordinaria mi presencia de Madre junto a vosotros
para ayudaros, para defenderos, para protegeros, para consolaros, para
prepararos nuevos días de serenidad y de paz.”
(A los Sacerdotes hijos predilectos
de la Santísima Virgen, 1º enero de 1993).
Por esto, este año del Rosario debe ser para el Movimiento
Sacerdotal Mariano el Año del Cenáculo.
5) EL TIEMPO DEL CENÁCULO
“Por esto hoy renuevo mi invitación a multiplicar los
cenáculos de oración, pedidos por mi con tan materna insistencia.
(30 de mayo de 1993)
“El periodo de la purificación y de la gran tribulación que
estáis viviendo debe ser para vosotros el tiempo del cenáculo.
Es éste para la Iglesia y para toda la humanidad el tiempo
del Cenáculo.
- Es el tiempo del cenáculo
para la Iglesia, invitada por Mí a entrar en el Cenáculo de mi Corazón
Inmaculado (...)
- Es el tiempo del cenáculo
para esta pobre humanidad, tan poseída por los espíritus del mal, empujada por
la senda del placer y del orgullo, del pecado y de la impureza, del egoísmo y de
la infelicidad. La humanidad debe entrar ahora en el cenáculo de mi Corazón
Inmaculado: aquí, como Madre, le enseñaré a rezar y a arrepentirse, la conduciré
a la penitencia y a la conversión, al cambio de corazón y de vida.
- Por esto pido hoy a la Iglesia y a la humanidad que entren
en el cenáculo que vuestra Madre Celestial ha preparado para vosotros” (22 de
mayo de 1996).
6)
LA ORACIÓN DEL CENÁCULO
Durante este
año invito a todos a meditar la Carta Apostólica del Santo Padre Juan Pablo II “Rosarium
Virginis Mariae”. Para el Movimiento Sacerdotal Mariano debe ser motivo de
alegría y de consuelo porque veo subrayar aspectos que son indicados claramente
en nuestro libro A los Sacerdotes, Hijos Predilectos de la Santísima Virgen.
a)
El Rosario es pedido por Nuestra Señora
“La oración que yo amo con predilección es la del Santo
Rosario. Por esto, en mis numerosas apariciones, os invito siempre a rezarlo, me
uno a los que lo rezan, se lo pido a todos con ansia y preocupación materna.”
(7 de octubre de 1983).
Son conocidas las distintas circunstancias en las que la
Madre de Cristo, entre el siglo XIX y XX, ha hecho de algún modo notar su
presencia y su voz para exhortar al Pueblo de Dios a recurrir a esta forma de
oración contemplativa. Deseo en particular recordar, por la incisiva influencia
que conservan en el vida de los cristianos y por el acreditado reconocimiento
recibido de la Iglesia, las apariciones de Lourdes y Fátima, cuyos
Santuarios son meta de numerosos peregrinos, en busca de consuelo y de
esperanza. (Rosarium
V.M.,7).
b) El
Rosario es una oración simple y profunda
“El
Rosario de la Virgen María, difundido gradualmente en el segundo Milenio bajo el
soplo del Espíritu de Dios, es una oración apreciada por numerosos Santos y
fomentada por el Magisterio. En su sencillez y profundidad, sigue siendo también
en este tercer Milenio apenas iniciado una oración de gran significado,
destinada a producir frutos de santidad (...).El Rosario es mi oración
predilecta. ¡Plegaria maravillosa! Maravillosa en su sencillez y en su
profundidad” (Rosarium
V.M.,1e2).
“Por qué
el Santo Rosario es tan eficaz? Porque es una oración sencilla, humilde y os
formo espiritualmente en la pequeñez, en la mansedumbre, en la simplicidad del
corazón. Hoy Satanás logra conquistarlo todo con el espíritu de soberbia y de
rebelión contra Dios, y tiene terror a todos los que siguen a vuestra Madre
Celeste por el camino de la pequeñez y de la humildad. Mientras los grandes y
los soberbios desprecian esta oración, la recitan con mucho amor y alegría mis
pequeños: los pobres, los niños, los humildes, los que sufren y muchísimos
fieles que han acogido mi invitación. La soberbia de Satanás será una vez más
vencida por la humildad de los pequeños, el Dragón Rojo se sentirá
definitivamente humillado y derrotado cuando yo lo ate, no sirviéndome de una
gruesa cadena, sino de una fragilísima cuerda: la del Santo Rosario.”
(7 de octubre de 1983).
c) El
Rosario es una oración Cristológica
“Recitar
el Rosario, en efecto, es en realidad contemplar con María el rostro de Cristo.”
(Rosarium V.M.,3).
“Modelo
insuperable de contemplación cristiana es la Virgen. Desde la concepción hasta
la resurrección y ascensión al Cielo de Jesús, la Madre ha mantenido la mirada
de su corazón inmaculado fija en el Hijo divino: mirada sorprendida, mirada
penetrante, mirada dolorida, mirada radiante. Cada uno de los cristianos y la
comunidad eclesial hace precisamente propia esta mirada mariana llena de fe y de
amor al recitar el Rosario. (Juan
Pablo II, Angelus, 27 de octubre de 2002).
“Con la contemplación de sus
misterios, llegáis a comprender el designio de Jesús que se delinea a lo largo
de toda su vida, desde la Encarnación hasta el cumplimiento de su Pascua
gloriosa, y así penetráis cada vez más en el misterio de la Redención. Y
entráis en la comprensión de este misterio de amor a través de vuestra Madre
Celeste: pasando por la vía de su Corazón, conseguís poseer el inmenso tesoro
de la divina y ardiente caridad del Corazón de Cristo”
(7 de
octubre de 1983).
7) EL FRUTO DEL CENÁCULO
El fruto del Cenáculo es el
Segundo Pentecostés.
“Dentro de este cenáculo nuevo
y espiritual la prepararé para recibir el don del Segundo Pentecostés, que
renovará la faz de la tierra.
(22 de Mayo
96).
“En estos Cenáculos el Espíritu
Santo descenderá para conduciros al Segundo Pentecostés…
Entonces el Espíritu Santo
descenderá como consuelo sobre el llanto de vuestros días, en los cuales
la Gran Prueba ha llegado ya.
En el llanto
de una humanidad sin Dios, descenderá el consuelo del Espíritu
Santo que conducirá a todo el mundo a la perfecta glorificación del Padre
Celestial, obrando un nuevo esponsalicio de amor entre la humanidad renovada y
su Señor que la ha creado, redimido y salvado.
En el llanto
de una Iglesia dividida, oscurecida y herida se sentirá el consuelo del
Espíritu Santo que la recubrirá de fortaleza y de sabiduría, de gracia y de
santidad, de amor y de luz, de forma que pueda dar su pleno testimonio a Jesús,
que vive en el ella hasta el final de los tiempos.
En el llanto
de las almas esclavizadas por Satanás, sumergidas en las sombras del pecado y de
la muerte se posará el consuelo del Espíritu Santo que dará la luz de la
presencia de Dios, la vida de la gracia divina, el fuego del amor, de forma que
en ella la Santísima y Divina Trinidad podrá establecer su habitual morada.
En el llanto
de la Gran Prueba, descenderá el consuelo de la divina presencia del
Espíritu del Señor, que os conducirá a vivir los acontecimientos que os esperan
con confianza, con valor, con esperanza, con serenidad, con amor.
(…)
Por esto hoy os invito a unir
vuestra oración a la mía, para que pueda descender sobre vosotros el Espíritu
del Señor con todos sus dones.
Ven, oh Espíritu Santo.
Ven a cambiar la faz de la
tierra.
Ven pronto.
Ven en estos últimos tiempos.
Ven ahora que la gran prueba ha
llegado.
Ven a traernos tu Segundo
Pentecostés, a fin de que nuestros ojos puedan contemplar tu mayor prodigio de
los nuevos cielos y del nueva tierra”
(30 de mayo
de 1993).
8) VEN SEÑOR JESÚS
Entonces el Espíritu Santo dará
su testimonio perfecto a Jesús que retornará en la gloria y hará nuevas todas
las cosas. Con María vamos con alegría al encuentro de Cristo. Abramos las
puertas de nuestro corazón, de nuestra vida e de nuestra casa a Jesucristo que
viene. Vivamos con ansias la hora estupenda de este segundo Adviento. Con la
fuerza de nuestro testimonio proclamemos a todos lo que decía San Pedro delante
del Sanedrín: “En ningún otro hay salvación, porque en todo el mundo Dios no
nos ha dado otra persona por la cual podemos ser salvos sino Jesucristo.”
(Hechos de
los Apóstoles, 4,12).
Sólo Él es nuestro Salvador;
Sólo Él es nuestro Redentor, porque es el Hijo Unigénito del Padre, encarnado
por obra del Espíritu Santo en el seno de la siempre Virgen María, muerto en la
Cruz para nuestra Redención y resucitado porque el es Dios. Jesús
es el Primero y el Último, el Principio y el Fin, el Alfa y el Omega, Estrella
Luminosa de la Mañana, que nos conduce a vivir el nuevo día, iluminado
por la contemplación de su Faz.
“Fijar los
ojos en el rostro de Cristo, descubrir su misterio en el camino ordinario y
doloroso de su humanidad, hasta percibir su fulgor divino manifestado
definitivamente en el Resucitado glorificado a la derecha del Padre, es la tarea
de todos los discípulos de Cristo; por lo tanto, es también la nuestra.
Contemplando este rostro nos disponemos a acoger el misterio de la vida
trinitaria, para experimentar de nuevo el amor del Padre y gozar de la alegría
del Espíritu Santo. Se realiza así también en nosotros la palabra de san Pablo:
‘Reflejamos como en un espejo la gloria del Señor, nos vamos transformando en
esa misma imagen cada vez más: así es como actúa el Señor, que es Espíritu’ ”
(2 Co 3, 18).
(Rosarium V.M., 9)
“Se encuadra bien en el camino
espiritual de un cristianismo que, después de dos mil años, no ha perdido nada
de la novedad de los orígenes, y se siente empujado por el Espíritu de Dios a
‘remar mar adentro’ (duc in altum!), para anunciar, más aún, 'proclamar' a
Cristo al mundo como Señor y Salvador, ‘el Camino, la Verdad y la Vida’ (Jn14,
6), el ‘fin de la historia humana, el punto en el que convergen los deseos de la
historia y de la civilización.’” (Rosarium
V.M., 1).
“Pienso en
todos vosotros, hermanos y hermanas de toda condición, en vosotras, familias
cristianas, en vosotros, enfermos y ancianos, en vosotros, jóvenes: tomad con
confianza entre las manos el rosario, descubriéndolo de nuevo a la luz de la
Escritura, en armonía con la Liturgia y en el contexto de la vida
cotidiana.” (Rosarium V.M.,
43).
Escribe el
Cardenal Joseph Ratzinger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la
Fe: “La esencia de la Liturgia está resumida en la oración transmitida
por San Pablo y por lo dicho: Maranatha – Ven Señor. En la liturgia ya se
realiza ahora la Parusía, pero esto viene alargándose para el Señor que viene
precisamente enseñando a invocar VEN SEÑOR JESUS! Esto nos hace percibir
siempre, todavía hoy, su respuesta y nos muestra la verdad: SI,
VENGO PRONTO!”
(Apocalipsis, 22,17-20)
(de El Timón, nº22, p.40).
Confío a ustedes que son los
Responsables, la tarea de hacer llegar esta carta
a los miembros del Movimiento Sacerdotal Mariano, para que a todos les llegue mi
saludo afectuoso, con mi bendición sacerdotal.
En el Corazón Inmaculado de
María.
Vuestro pequeño hermano
P.
Stefano GobbiOS RESPONSABLES NACIONALES Y REGIONALES DEL M.S.M.
Queridísimos,
En el inicio del nuevo año estoy espiritualmente cerca de ustedes para darles
mis votos fraternos de paz.
De todas partes del mundo el Corazón Inmaculado de María recoge a sus pequeños
niños, para formar con ellos su ejército victorioso.
En estos tiempos de la purificación y de la grande tribulación, en los cuales
Satanás ha puesto su dominio en el mundo, ha seducido la humanidad con el
ateísmo teórico y practico, haciéndola víctima de una civilización materialista
y hedonista y la Ley de Dios es violada y públicamente pisoteada, los invito a
la confianza y a la esperanza.
Si los días que vivimos están dominados por la violencia, por el terrorismo, por
las guerras, debe ser todavía más grande nuestra esperanza.
El nombre de nuestra esperanza es María. “Ahora resplandece sobre nuestro camino,
signo de consuelo y de segura esperanza” (Lumen Gentium, cap. 8). Como sustento
a nuestra esperanza y maternal refugio en las dolorosas y sangrientas pruebas
que nos esperan, nos ofrece su Corazón Inmaculado. En su Corazón Inmaculado
forma a los Apóstoles de los últimos tiempos.
“El poder de María sobre todos los demonios resplandecerá en modo particular en
los últimos tiempos, cuando Satanás atacará el talón de Ella, es decir los
siervos e hijos que Ella suscitará para moverle la guerra. Estos serán pequeños
y pobres en el juicio del mundo; ínfimos delante de todos y, como el talón,
aplastados y maltratados. En cambio serán ricos de los divinos carismas, que
María concederá a ellos con abundancia, grandes y elevados en santidad delante
de Dios; superiores a todos por el celo valiente y tan fuertemente sostenidos
por la ayuda de Dios, que con la humildad de su talón, unidos en María,
aplastarán la cabeza del diablo y harán triunfar a Jesús Cristo” (S. Luis M.
Monfort, tratado de la verdadera devoción a María, n. 54).
Esta es la tarea que la Virgen confía a los adheridos al Movimiento Sacerdotal
Mariano: ser los Apóstoles de los últimos tiempos.
En el 2003 he podido participar en los Cenáculos regionales en Brasil, en
Argentina, en Uruguay, en Paraguay, en Bolivia, en Italia, en Eslovenia y en el
Líbano. He visitado 52 ciudades, con 38 vuelos en avión, y he presidido 72
Cenáculos, en los cuales han participado 70 obispos, 1750 sacerdotes y 530.000
fieles.
A los Ejercicios Espirituales, que se han desarrollado en Collevalenza bajo la
forma de un continuo Cenaculo, han participado 1 Cardenal, 10 Arzobispos y
Obispos y 280 sacerdotes de los cinco continentes.
Me siento unido a todos ustedes, en particular a los que llevan la Cruz de los
sufrimientos morales o físicos, secundando así la acción de la Virgen que está
purificando esta su Obra, para que pueda transformarse para la Iglesia y para la
humanidad, en un signo extraordinario de su presencia y de su maternal consuelo.
Entrego a la voluntad del Señor y al designio del Corazón Inmaculado de María el
desarrollo del programa de los Cenáculos que he preparado para este año.
1. EJERCICIOS ESPIRITUALES
En Collevalenza, desde el 27 de junio al 3 de julio, en el Santuario de el Amor
Misericordioso, se realizarán los Ejercicios Espirituales para los Obispos y
Sacerdotes de M.S.M. de Europa, América, Africa, Asia y Oceanía.
Os comunico:
a) habrá lugar para todos en la Casa. Están admitidos pocos fieles y sólo los
que tienen responsabilidades en el M.S.M.;
b) invito a los Sacerdotes para que traigan las intenciones libres de S. Misas,
para ofrecer una ayuda fraternal a los que se encuentran en apuro para los
gastos;
c) para todas las informaciones y las relativas inscripciones se deberán dirigir,
como siempre, a:
P. Florio Quercia S. J.
via Fagiuoli, 1
57125-Livorno.
Tel. Comunitá: +39 0586 896059.
Celular personal +39 333 6322248.
Email: querciaflorio@tiscali.it
- o -
da12496@iperbole.bologna.it
2. CENACULOS REGIONALES EN EL EXTERIOR
Debido al peso de la edad, del cansancio y de mi precario estado de salud que se
hace sentir siempre más, me entrego totalmente en los brazos de la Madre
Celestial para el desarrollo del programa que he preparado para el exterior.
Desde el 15 de enero al 2 de abril iré a Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay,
Bolivia y Perú; desde el 15 al 29 de mayo en España, el 26 de junio en Eslovenia;
desde el 28 de agosto al 1° de septiembre en Austria, desde el 2 al 25 de
septiembre en Alemania; desde el 11 al 24 de octubre en Portugal, desde el 11 de
noviembre al 2 de diciembre en Líbano, Siria y Jordania.
3. CENACULOS REGIONALES EN ITALIA
el 20 de abril en Florencia, Toscana; el 22 de abril en Collevalenza, Umbria; el
26 de abril en Bari, Puglia; el 28 de abril en Roma, Lazio; el 30 de abril en
Pompeia, Campania; el 4 de mayo en San Gabriele, Abruzzo; el 6 de mayo en
Bolonia, Emilia Romagna; el 8 de mayo en Génova, Liguria; el 11 de mayo en
Turin, Piemonte; el 13 de mayo a Caravaggio, Lombardia; el 1° de junio en San
Vito, Friuli, Venezia-Giulia; el 3 de junio en Padua, Veneto; el 10 de junio en
Loreto, Marche.
4. LOS APOSTOLES DE LOS ULTIMOS TIEMPOS
“Quiénes son estos siervos, esclavos e hijos de María? Serán el fuego ardiente,
Ministros del Señor, quienes pondrán en todos lados el fuego del divino amor
(...) Llevarán en el corazón el oro del amor, en el espíritu el incienso de la
oración y en el cuerpo la mirra de la mortificación. En cada lugar serán el buen
olor de Jesús Cristo para los pobres y para los pequeños, mientras serán olor de
muerte para los grandes, los ricos y los soberbios mundanos. Sin agarrarse a
nada, ni maravillarse de nada, ni probando pena para nada, esparcirán la lluvia
de la Palabra de Dios y de la vida eterna, truhanearán contra el pecado,
gritarán contra el mundo, golpearán de frente al diablo y a sus seguidores.
Serán verdaderos Apóstoles de los últimos tiempos.”
(S. Luis M. Monfort, Tratado de la verdadera devoción a María, n. 56-57).
“Yo soy la Madre de la segunda evangelización. Mía es la tarea de formar los
Apóstoles de la segunda evangelización. En estos años los he formado, con
particular atención y a través el don de mis palabras, para ser los Apóstoles de
los últimos tiempos” (A los sacerdotes, hijos predilectos de la Virgen, 8 de
diciembre de 1994).
5. APOSTOLES DE LA FE
“Apóstoles de los últimos tiempos, porque tienen que anunciar a todos, hasta los
últimos confines de la tierra, el Evangelio de Jesús, en estos días de grande
apostasía. Hagan conocer en la gran tiniebla que ha caído en el mundo, la Luz de
Cristo y de su divina Verdad” (8 de diciembre de 1994).
“Hay una gran turbación, en el mundo y en la Iglesia, y lo que está en cuestión
es la fe (...) lo que mas me impacta, cuando considero el mundo católico, es que,
en el interior del catolicismo parece tal vez predominar un pensamiento no
católico, y puede acontecer que este pensamiento no católico, en el interior del
catolicismo, se vuelva mañana mas fuerte. Pero no representará nunca el
pensamiento de la Iglesia. Se necesita que exista un pequeño rebaño, aun pequeño
que sea.”
(Pablo VI).
“Jesús es la Verdad, porque es El – Palabra Viviente – fuente y sello de toda la
divina Revelación. Ahora se actúa para oscurecer su Divina Palabra, por medio de
interpretaciones naturales y racionales y, en el tentativo de hacerla más
comprensible y escuchada, se vacía de todo su contenido sobrenatural. Así se
propagan los errores en toda parte de la misma Iglesia Católica. A causa de la
difusión de estos errores, ahora muchos se alejan de la fe verdadera. La perdida
de la verdadera fe es apostasía” (13 de junio de 1989).
“ La apostasía en fin se ha difundido en cada parte de la Iglesia che padece,
traicionada de algunos de sus obispos, abandonada por muchos de sus curas,
evadida por tanto de sus hijos y violentada, de manera siempre mas grave, por mi
Adversario” (26 de agosto de 1983).
Es necesario por lo tanto que, en estos tiempos, nosotros nos volvamos
verdaderos apóstoles de la fe. “Los llevo hacia un grande amor a Jesus-Verdad,
haciéndolos valientes testigos de la fe (...) Vuélvanse fuertes anunciadores de
todas las verdades de la fe católica, mientras se oponen, con fuerza y coraje, a
todos los errores” (13 de junio de 1989).
Anunciemos todas las verdades de nuestra fe, especialmente las que en estos días
no se anuncian más. Hablemos de la muerte, del juicio de Dios, del infierno, del
purgatorio, del Paraíso, de la Cruz que nos salva, del pecado que nos separa de
Dios, de la necesidad del sacramento de la Reconciliación, del propósito de
seguir el camino que Jesús nos ha trazado en su Evangelio.
“Difundid mi luz predicando el Evangelio de Jesús con fuerza y fidelidad. Su
divina Palabra debe ser anunciada por vosotros con la misma claridad y simpleza
con la cual Jesús la anunció a ustedes. Si ustedes son ministros fieles del
Evangelio, tienen que oponer una defensa más fuerte contra la propagación de los
errores (...) Entonces vuélvanse los Apóstoles de la segunda evangelización, tan
solicitada por mi Papa, y los instrumentos preciosos de mi maternal triunfo”
(15 de noviembre de 1995).
6. APOSTOLES DE SANTIDAD
“Apóstoles de los últimos tiempos, Porque debéis donar a todos la misma vida de
Dios, por intermedio de la Gracia, que ustedes comunican con los Sacramentos, de
los cuales sois ministros. Y así propagáis el perfume de la pureza y de la
santidad, en estos tiempos de gran perversión”
(8 de diciembre de 1994).
“Serán verdaderos discípulos de Jesús Cristo. Siguiendo las huellas de su
pobreza, humildad, desprecio del mundo y caridad, enseñarán el camino estrecho
de Dios en la pura verdad, según el santo Evangelio, y no según los preceptos
del mundo; sin temor de nadie, ni hacer acepción de personas; sin ahorrar, ni
escuchar, ni temer a ningún mortal, por poderoso que sea. Tendrán en la boca la
espada con dos filos de la Palabra de Dios y llevarán en sus espaldas el
estandarte ensangrentado de la Cruz, el Crucifijo en la mano derecha, la corona
del Rosario en la izquierda, los sagrados nombres de Jesús y María en el corazón,
la modestia y la mortificación de Jesús Cristo en toda su conducta” (S. Luis
Monfort, Tratado de la verdadera devoción a María, n. 59).
“Así quiero a todos los Sacerdotes del Movimiento Sacerdotal Mariano: deben ser
míos (...) Desde el momento que estos sacerdotes son míos, ellos deben
acostumbrarse a dejarse guiar por Mi: con simplicidad, con abandono. Mi alegría
es la de llevarlos, como Madre, hacia grandes metas de santidad. Los quiero
fervientes, los quiero enamorados de mi Hijo Jesús, los quiero siempre fieles al
Evangelio. Deben ser dóciles en mis manos, para el gran designio de Misericordia”
(24 de agosto de 1973).
“Ustedes pequeños niños a mi consagrados, que viven de mi mismo espíritu sois
los Apóstoles de los últimos tiempos. Vivid como discípulos de Jesús en el
desprecio del mundo y de vosotros mismos, en la pobreza, en la humildad, en el
silencio, en la oración, en la mortificación, en la caridad y en la unión con
Dios, mientras sean desconocidos y despreciados por el mundo.
Ha llegado el momento de salir de vuestro ocultamiento para ir a iluminar la
tierra.
Muéstrense a todos como hijos míos, porque yo estoy siempre con ustedes. La fe
sea la luz que ilumine en estos días de oscuridad, y los consuma solamente el
celo por el honor y la gloria de mi hijo Jesús.
Combatan hijos de la Luz, porque la hora de mi batalla ha llegado. En el más
crudo invierno ustedes son los brotes que florecen en mi Corazón Inmaculado y
que yo pongo en las ramas de la Iglesia, para decirles que está por llegar su
más bella primavera. Será para ella el segundo Pentecostés “
(31 de Diciembre de 1997).
“Ustedes están llamados para llevar el rocío del amor misericordioso de Jesús en
un mundo que se volvió árido por la incapacidad de amar y amenazado siempre más
por el odio, la violencia y la guerra” (8 de Diciembre de 1994).
“Difundan mi luz, esparciendo alrededor de ustedes el bálsamo de mi maternal
ternura. Vayan a encontrar sobre todo a los pequeños, a los pobres, a los
pecadores, a los lejanos, a los golpeados, a las innumerables víctimas de cada
injusticia, de cada violencia y lleven a todos al refugio seguro de mi Corazón
Inmaculado” (15 de Noviembre de 1995).
7. APOSTOLES DE UNIDAD
“Se busca destruir el fundamento de la unidad de la Iglesia, con el ataque
astuto e insidioso al Papa. Se urde las tramas del disentimiento y de la
contestación al Papa; Se sostienen y se premian a los que le vilipendian y
desobedecen; se propagan las críticas y las oposiciones de obispos y de teólogos.
De esta forma se viene demoliendo el fundamento de su misma unidad y la Iglesia
es siempre lacerada y dividida (...) Los vuelvo instrumentos preciosos de su
unidad. Por esto le es donado, como segunda tarea de mi Movimiento, una
particular unidad al Papa. Por medio de vuestro amor y de vuestra fidelidad, el
designio divino de la perfecta unidad de la Iglesia volverá a resplandecer en
todo su esplendor” (13 de junio de 1989).
“En la persona y en la obra del Santo Padre Juan Pablo II Yo reflejo mi gran
Luz, que se volverá tanto más fuerte cuanto más la tiniebla envolverá cada cosa.
Sacerdotes y fieles consagrados a mi Corazón Inmaculado, únanse todos alrededor
del Papa y serán revestidos de mi misma fuerza y de mi luz maravillosa. Ámenlo,
oren para él, escúchenlo y sean obedientes en todo” (1 de enero de 1979).
“Únete a todos los Sacerdotes de mi Movimiento, que Yo misma conduzco a un amor
cada vez más grande al Papa y a la Iglesia a él unida. Ustedes lo tienen que
sostener con la oración, con vuestro amor y vuestra fidelidad. Debéis seguirlo
poniendo en práctica a la perfección todo lo que el dispondrá para el bien de la
Iglesia. En este punto dad buen ejemplo a todos. Ustedes lo tienen que defender
en los momentos en los cuales mi Adversario se desencadenará en contra de él,
engañando a éstos pobres hijos míos que se le opondrán”
(17 de Octubre de 1978).
“Hoy confirmo a ustedes que éste es el Papa de mi secreto; el Papa del cual he
hablado durante las apariciones en Fátima; el Papa de mi amor y de mi dolor
(...) Mi Corazón Inmaculado está herido en el ver como alrededor de El se
difunden el vacío y la indiferencia, la contestación de algunos de mis pobres
hijos obispos, sacerdotes, religiosos y fieles; la soberbia oposición a su
Magisterio. Por esto la Iglesia está lacerada por una profunda división; está
amenazada por la pérdida de la verdadera fe; está poseída por una infidelidad
que se hace cada vez más grande” (13 de mayo de 1991).
8. APOSTOLES DE LA EUCARISTIA
“Apóstoles de los últimos tiempos, porque tienen que anunciar el próximo retorno
de Jesús en la gloria, que introducirá la humanidad en los tiempos en los cuales
finalmente se podrán ver los nuevos cielos y la nueva tierra. Proclamen a todos
su regreso: maranathá: VEN SEÑOR JESÚS”
(8 de diciembre de 1994).
“La llegada del reino glorioso de Cristo coincidirá con el mas grande esplendor
de la Eucaristía. Cristo instaurará su Reino glorioso en el triunfo universal de
su Reino Eucarístico, que se desarrollará en toda su potencia y tendrá la
capacidad de cambiar los corazones, las almas, las personas, las familias, la
sociedad, la estructura misma del mundo. Cuando tendrá instalado su reino
Eucarístico, Jesús los conducirá a gozar de esta habitual presencia entre
nosotros, que ustedes sentirán de manera nueva y extraordinaria y los conducirá
a hacer la experiencia de un segundo y renovado paraíso terrestre”
(21 de agosto de 1987).
En la Santa Misa, bajo el signo sacramental, se renueva el mismo sacrificio
realizado por Jesús en el Calvario. En la Eucaristía Jesús se hace realmente
presente con su cuerpo, su sangre, su alma y su divinidad.
“La Misa hace presente el sacrificio de la Cruz (...) Debido a su intima
relación con el Sacrificio del Gólgota, la Eucaristía es sacrificio en el
sentido propio (...) La representación sacramental del Sacrificio de Cristo en
la Santa Misa, coronada por la resurrección, implica una especialísima presencia
que se dice real, porque debido a ella Cristo, Hombre-Dios, todo entero se hace
presente” (Juan Pablo II, Ecclesia de Eucaristía, 13-18).
De toda forma en estos tiempos “en muchas maneras engañosas, se busca atacar la
piedad eclesial hacia la Eucaristía. De Ella se valoriza solo el aspecto de la
Cena, se busca minimizar su valor sacrificial, se trata de negar la presencia
real y personal de Jesús en las Hostias consagradas. Por esto se han ido
suprimiendo todos los signos externos que son indicativos de la fe en la
presencia real de Jesús en la Eucaristía, como las genuflexiones, las horas de
adoración publicas, la santa costumbre de rodear el Tabernáculo con luces y
flores” (13 de junio de 1989).
“Hay lugares donde se registra un completo abandono al culto de la adoración
eucarística; se suman, en el uno y en el otro contexto eclesial, abusos que
contribuyen a oscurecer la recta fe y la doctrina católica sobre este
maravilloso sacramento. Se nota a veces una comprensión muy reducida del
Misterio Eucarístico. Despojado de su valor sacrificial, es vivido como si no
sobrepasase el sentido y el valor de un encuentro convival fraternal” (Juan
Pablo II, Ecclesia de Eucaristía, 10).
En esto tiempos se propaga en la Iglesia la costumbre de acercarse a la Comunión
Eucarística en estado de pecado mortal. Se necesita que nosotros hagamos conocer
a los fieles la necesidad de la Confesión sacramental, antes de recibir la
Eucaristía, por los que se encuentran en el estado de pecado grave. Y por
intermedio de nosotros sacerdotes pueda florecer de nuevo en toda la Iglesia el
Sacramento de la Reconciliación!
“Si después el cristiano tiene sobre su consciencia el peso de un pecado grave,
entonces el itinerario de penitencia, mediante el sacramento de la
Reconciliación, se vuelve vía obligada para acceder a la llena participación al
sacrificio Eucaristico”
(Juan Pablo II, Ecclesia de Eucharistia, 37).
“Son sobre todos los sacrilegios que hoy día forman alrededor de mi Corazón
Inmaculado, una dolorosa corona de espinas. En éstos tiempos cuantas Comuniones
y cuantos sacrilegios se cometen. Si ustedes pudieran ver con mis ojos también
ustedes derramarían abundantes lágrimas conmigo”
(8 de agosto de 1986).
“Entonces mis predilectos e hijos consagrados a mi Corazón Inmaculado, sean hoy
un fuerte llamamiento para el pleno retorno de toda la Iglesia militante a Jesús
presente en la Eucaristía, porque solo ahí está la fuente de agua viva, que
purificará su aridez y renovará el desierto a que está reducida; solo ahí está
el secreto de la Vida, que abrirá para ella un segundo Pentecostés de gracia y
de luz; solo ahí está la fuente de su renovada Santidad: Jesús en la Eucaristía
”
(8 de agosto de 1986).
“Pido que se vuelva todavía a hacer en todos los lados las horas de adoración
delante de Jesús expuesto en el Santísimo Sacramento. Deseo que se aumente el
homenaje de amor hacía la Eucaristía (...) Sacerdotes y fieles de mi movimiento
vayan seguido delante del Tabernáculo; vivan delante del Tabernáculo, oren
delante del Tabernáculo”
(21 de agosto de 1987).
“Es obligación de los Pastores animar, incluso con el testimonio personal el
culto eucarístico, particularmente las exposiciones del Santísimo Sacramento, y
la adoración de Cristo presente bajo las especies eucarísticas. Es bello
entretenerse con Él y, reclinado sobre su pecho como el discípulo predilecto,
ser tocado por el amor infinito de su Corazón” (Juan Pablo II, Ecclesia de
Eucharistia, 25).
“Entonces, como Juan era el apóstol predilecto, llamado a tener una profunda
intimidad de vida con Jesús, viviente en su Cuerpo humano, así ustedes se
vuelven los nuevos Juanes, llamados a tener una profunda intimidad de vida con
su Cuerpo glorioso, realmente presente en forma de víctima y escondido bajo la
apariencia del Pan consagrado, que es custodiado en cada tabernáculo de la
tierra”
(31 de marzo de 1988)
“No son sus planes pastorales y sus discusiones, no son los medios humanos en
los cuales ustedes depositan confianza y tanta seguridad, pero es sólo Jesús
Eucarístico que dará a toda la Iglesia la fuerza de una completa renovación, que
la llevará a ser pobre, evangélica, casta, despojada de todos los apoyos en los
cuales confía, santa, bella, sin manchas y sin arrugas, a imitación de vuestra
Madre Celestial”
(8 de agosto 1986).
“Pongámonos sobre todo a escuchar a María Santísima, en la cual el misterio
Eucarístico aparece, más que en cualquier otro, como misterio de luz. Mirando a
ella conocemos la fuerza transformadora que la Eucaristía posee. En Ella vemos
el mundo renovado en el amor. Contemplando elevada al cielo en alma y cuerpo,
vemos un resquicio del cielo nuevo y de la tierra nueva que se abrirán ante
nuestros ojos con la segunda venida de Cristo. La Eucaristía es ya aquí, en la
tierra, su prenda y, en cierto modo, su anticipación: VEN, SEÑOR JESÚS” (Juan
Pablo II, Ecclesia de Eucharistia, 62).
Entrego a ustedes, que son los Responsables, la tarea de difundir esta carta a
los miembros del Movimiento Sacerdotal Mariano, para que llegue a todos mi
afectuoso saludo, con mi sacerdotal bendición.
Quedo en espera de una repuesta que me haga llegar noticias de ustedes.
En el Corazón Inmaculado de María,
Vuestro pequeño hermano
don Stefano Gobbi
Traducción oficial en español del Centro Nacional
del MSM en Bolivia